Ceremonia de poua

Esta práctica de poua o transferencia de consciencia se puede realizar en solitario o en grupo. Su objetivo es conducir a los inumerables seres que han muerto a una tierra pura de Buda. Todos los días, millones de seres humanos y billones de animales mueren en este mundo por diversas causas. Si estos seres tuvieran la oportunidad de renacer en una tierra pura de Buda, alcanzarían la liberación permanente del sufrimiento y disfrutarían de felicidad pura y duradera. Con esta práctica de poua no solo les ofrecemos esta preciosa oportunidad, sino que además acumulamos gran cantidad de méritos que nos conducirán por el camino hacia una tierra pura de Buda.

Realizamos esta práctica de poua por el beneficio de aquellos que acaban de morir, tradicionalmente antes de que hayan transcurrido cuarenta y nueve días a partir de la fecha de su fallecimiento. Para preparar este ritual, comenzamos disponiendo hermosas ofrendas, como velas y flores. En un trozo de papel escribimos con tinta roja una gran letra R que simboliza los renacimientos contaminados de todos los difuntos. Pegamos el papel a una varilla como si fuera una bandera y la insertamos en un pequeño recipiente. Además, colocamos una vela en un plato. Ponemos la bandera y la vela en una mesa delante de nosotros.

Cuando realicemos esta práctica en grupo, un maestro de Dharma cualificado puede impartir enseñanzas sobre cómo generar compasión por todos los seres sintientes. Cuando la hagamos en solitario, debemos generar compasión por todos los seres sintientes recordando su inmenso sufrimiento. A continuación, con compasión por todos los difuntos de todo el mundo, realizamos las siguientes etapas de la ceremonia:
1. Por el beneficio de los difuntos acumulamos gran cantidad de méritos y virtud haciendo postraciones y extensas ofrendas a los seres sagrados para que aquellos encuentren las condiciones necesarias para renacer en una tierra pura de Buda.

2. Por el beneficio de los difuntos, al suplicar con sinceridad a Buda Vajrasatva con la recitación del mantra de cien silabas, purificamos los cuatro obstáculos principales que les impiden renacer en una tierra pura de Buda. Estos obstáculos son sus faltas y acciones perjudiciales cometidas con su cuerpo, palabra y mente, y con los tres a la vez.

3. Gracias a nuestra compasiva intención, oraciones sinceras y concentración en la práctica, transferimos las consciencias de los difuntos a la tierra pura del Buda de la Compasión para que disfruten de felicidad pura y duradera.

4. Gracias a nuestra concentración en el ritual de la práctica final junto con la recitación del mantra, creamos buenos auspicios para que los difuntos alcancen la liberación permanente de los renacimientos incontrolados en el samsara.

Finalmente, concluimos la práctica de poua con las oraciones de dedicación.
La Ceremonia de poua puede practicarse también por el beneficio propio como adiestramiento para transferir nuestra consciencia al morir.