Avalokiteshvara, o Chenrezsig en tibetano, es el Buda de la Compasión. A fin de ayudar a todos los seres sintientes se manifiesta bajo diferentes aspectos y formas. En esta práctica visualizamos a Buda Avalokiteshvara de cuatro brazos. Con las dos primeras manos sostiene una joya preciosa a la altura de su corazón, que simboliza su destreza para satisfacer los deseos de todos los seres sintientes; con la segunda mano derecha sostiene un mala de cristal como símbolo de su habilidad para ayudar a los seres sintientes; y con la segunda mano izquierda sostiene una flor de loto indicando que es un ser completamente puro, libre de las limitaciones de la existencia ordinaria. Algunas veces Avalokiteshvara se manifiesta con mil brazos demostrando su capacidad para cuidar de los innumerables seres sintientes al mismo tiempo, y con mil ojos que miran con compasión a todos los seres.

Si confiamos en Buda Avalokiteshvara con sinceridad y recitamos su mantra con fe y devoción, a nivel temporal incrementaremos nuestras realizaciones de las etapas del camino, en particular la mente de gran compasión, y a nivel último alcanzaremos el estado supremo de la Budeidad en Sukhavati, la tierra pura de Avalokiteshvara.

Esta sadhana es muy especial por el poder de sus bendiciones. La compuso el gran yogui tibetano Drubchen Tangton Gyalpo del Monasterio de Ngamring al este del Tíbet. La oración de las siete ramas, el ofrecimiento del mandala, las cinco súplicas y la dedicación final han sido añadidas por el venerable Gueshe Kelsang Gyatso Rimpoché.